Si algo resulta obligado en un viaje por Castilla es la visita a los bares de tapas en Valladolid. Degustar sus productos, las tapas, nos evoca la parte de una cultura culinaria muy arraigada en nuestro acervo popular y que ha llegado hasta nosotros por tradición oral.

Los bares de tapas en Valladolid representan uno de los referentes de este producto tan español como es la humilde y apreciadísima tapa, pero te prefuntarás: ¿de dónde viene la tapa?, ¿cuál es su origen?

Existen diversas teorías que radican el origen de la tapa bien en el reinado de Alfonso X El Sabio, bien en la época de los Reyes Católicos o en tiempos de Felipe II. Todas ellas hacen alusión a la imposición, por parte de los diferentes monarcas, de servir el vino acompañado de un pequeño refrigerio que se colocaba encima de la jarra a modo de tapa.

En el Siglo de Oro se extendió la costumbre de castellanizar la palabra francesa “ètape” que hacía referencia al aprovisionamiento de los soldados durante una marcha que durase más de un día. De forma que la “tapa” era el lugar de aprovisionamiento y “tapear” era la acción de realizar dicho aprovisionamiento.

Existe una teoría que dice que en el S.XIX se vio la necesidad de que las personas que trabajaban el campo llegaran a la hora de comer con fuerzas para seguir trabajando, lo que hizo que se extendiera la costumbre de tomar algo sólido con la ingesta de vino.

Por último, a principios del S.XX se popularizaron en Andalucía las “casas de montañés” regentadas por cántabros emigrados, donde servían el vaso de vino con una ración de embutido encima junto con pescado frito, tortilla o rosquillas.

Como ves, la tapa no tiene un origen claro, sin embargo, desde El Rincón del Val te animamos a que descubras este manjar que siempre tiene algo distinto que contar.